Descubre las novedades en implantología dental

En esta ocasión hablaremos de la implantología dental, que en unos pocos años pasó de ser una técnica que casi estaba en exclusiva reservada a casos de gran complejidad a ser un tratamiento estrella en el campo de la odontología moderna.

Ahora hablamos de implantes no solamente en los congresos, sino también en las conversaciones del día a día, y a ello ayudan el gran número de novedades que están cambiando la experiencia por parte del cliente y también la forma en la que trabajan las clínicas.

El punto de inflexión en la implantología

Hasta no hace mucho tiempo, la colocación de un implante era algo que dependía casi por completo del ojo clínico de los profesionales, de unas radiografías realizadas en dos dimensiones y de una gran experiencia acumulada.

Lo más importante fue la osteointegración, mediante la cual, gracias al descubrimiento de Brånemark de que el titanio podía integrarse en el hueso, lo que fue una gran ayuda para que sobre esta base se construyese esta disciplina.

Ahora se habla ya de un giro de tuerca y evolución, en la que se digitalice totalmente el flujo de trabajo y se adopten técnicas mínimamente invasivas como algo ya estándar.

El foco se está desplazando hacia tres ideas: mayor precisión, menos trauma y tratamientos que se planifiquen mejor desde los inicios.

Implantología digital: del papel al modelo 3D

Entre las novedades más importantes encontramos la implantología dental. Actualmente, el recorrido comienza con un escáner intraoral 3D en vez del clásico molde de silicona, que se combina con una CBCT (que es una radiografía 3D de haz cónico), que hace posible que se vea el hueso en volumen.

Dicha información se integra en el software de planificación en el que se crea un “gemelo digital” en la boca del paciente.

Sobre este modelo virtual se decide la posición, la angulación y la profundidad de cada implante, además de la clase de prótesis que se va a colocar después.

Como resultado, podemos decir que tiene una menor improvisación que si lo comparamos con el quirófano, y un mayor control clínico desde la pantalla, lo que reduce los ajustes y las sorpresas al acabar el tratamiento.

Sobre ese modelo virtual se decide la posición, la angulación y la profundidad de cada implante, así como el tipo de prótesis que se colocará después. El resultado es menos improvisación en quirófano y más control clínico desde la pantalla, lo que reduce ajustes y sorpresas al final del tratamiento.

Cirugía guiada: el plan digital llevado a la boca

La cirugía guiada es otra fase de dicha digitalización. Partiendo de la planificación, se diseña una férula quirúrgica que se imprimirá en 3D, colocándose en la boca del paciente mientras se produzca la intervención. Dicha férula orienta la fresa en profundidad y ángulo, de tal forma que el implante se va a situar exactamente en el que se decidió el modelo digital.

La ventaja no es solamente la precisión, puesto que, en bastantes casos, la cirugía es posible hacerla con unas incisiones mínimas mediante la técnica flapless, lo que reduce el dolor, la inflamación y el tiempo de recuperación.

De la misma forma, se reduce el tiempo de quirófano y mejora también la previsibilidad del resultado protésico, algo que los pacientes perciben con rapidez.

Navegación dinámica y primeros pasos de robótica

Además de la clásica férula, hay clínicas y centros universitarios que han incorporado navegación dinámica y sistemas robóticos. La navegación funciona como un “GPS” en tiempo real, en el que los sensores rastrean la posición de la fresa y también la proyectan sobre una pantalla 3D, de tal forma que se muestra al cirujano en dónde se encuentra respecto a las estructuras sensibles, como el nervio dental o el seno maxilar.

La robótica quirúrgica ha dado un paso más allá, puesto que el robot lo que hace es ejecutar la perforación y su colocación de manera submilimétrica, de tal forma que reduce la variabilidad que se asocia al pulso humano.

En este año se han hecho ya cirugías robóticas con muchos implantes en pacientes que carecen de dientes con un error por debajo de 0,1 mm, lo que es muestra de hasta dónde se puede llegar con esta tecnología en pocos años.

Carga inmediata: menos espera, más calidad de vida

Otra de las novedades es la denominada carga inmediata. Dicha estrategia permite que se coloquen los implantes y ese mismo día el paciente puede salir con una prótesis fija provisional que esté anclada a ellos.

Hay técnicas como All‑on‑4 que hacen posible que se rehabilite una arcada completa con cuatro implantes estratégicamente posicionados y dientes provisionales desde la primera sesión.

Los estudios nos muestran tasas de éxito que se comparan con las de carga diferida, siempre que se respeten los criterios de estabilidad primaria, así como de oclusión y planificación.

Lo cierto es que la diferencia que ello supone en cuanto a calidad de vida es importante; las personas que antes pasaban meses con prótesis removibles ahora pueden comer, hablar, y sonreír con dientes fijos desde el primer día.

Técnicas mínimamente invasivas y preservación de tejidos

Debemos saber que la implantología comparte con la periodoncia una tendencia clara, buscando técnicas mínimamente invasivas. Se busca evitar grandes colgajos y resecciones amplias, optando por incisiones pequeñas, accesos tipo túnel y métodos que logren preservar al máximo la arquitectura del hueso y de la encía.

Nuevos materiales: más estética, mejor integración

Si hablamos de los materiales, aquí también existen bastantes novedades. No solo estamos hablando del titanio clásico; han aumentado en cuanto a importancia las aleaciones mejoradas y la utilización del zirconio, que es biocompatible y cuenta con una estética más natural en las zonas más visibles.

Hay sistemas que lo que hacen es combinar el titanio y el zirconio para reducir diámetros sin que ello suponga perder estabilidad. Esto ayuda en los casos en que hay poco hueso y se reduce la necesidad de hacer regeneraciones voluminosas.

A nivel protésico, el combinar zirconia monolítica con estructuras de titanio y resinas de elevada resistencia permite que haya prótesis más ligeras, finas y con una mejor mimetización del diente natural.

IA y odontología basada en datos

Se puede decir sin temor a equivocarse que la inteligencia artificial ha entrado de manera discreta, pero firme, en el mundo de la implantología. Hoy la usamos ya para hacer análisis CBCT, modelos digitales y más datos sobre historial clínico, así como dando sugerencias sobre cuáles son las posiciones ideales, clases de implante o riesgos anatómicos.

No estamos ante algo que sustituya el criterio del profesional, pero sí que va a actuar como apoyo para poder detectar patrones y que se reduzcan los errores.

Paralelamente, estamos avanzando hacia un tipo de odontología que se basa en datos biológicos y que permite una identificación de aquellos pacientes que tengan más riesgo de periimplantitis o de fracaso en los implantes.

Lo que se busca es pasar de protocolos estándar a tratamientos más personalizados y preventivos, que se ajusten a la biología de cada persona.

La experiencia del paciente: sedación, confort y comunicación

Las novedades tecnológicas no se quedan en el quirófano; también afectan a cómo vive el tratamiento el paciente. La sedación consciente se ha convertido en un recurso habitual en casos complejos, permitiendo abordar cirugías largas y rehabilitaciones completas con menos ansiedad y mejor control del dolor.

El escáner intraoral y la planificación digital ayudan a la comunicación. Pensemos que el paciente se puede ver en la pantalla cómo se encuentra ahora y el diseño futuro, entendiendo el plan paso a paso y participando en decisiones estéticas.

Son muchas las personas que ven en esa claridad una forma de reducir el miedo a “lo desconocido” y hacen que la implantología sea un proceso más llevadero y comprensible.

Elegir clínica en este nuevo escenario

Entre tantas novedades que hay, no siempre se hace fácil elegir clínica para un tratamiento de implantes. Además de las marcas y las máquinas, es importante que el equipo cuente con experiencia en este tipo de casos, trabaje con una planificación digital coherente y tenga un enfoque prudente, sin que se prometan milagros.

Existen centros como la Clínica Dental HQ Tenerife que conocí gracias a una amiga de mujer, que me convencieron por su mensaje, ya que no solamente eran profesionales apasionados por su labor, sino que además han buscado desde sus inicios incorporar la última tecnología disponible.

En mi caso, la primera visita estuvo orientada a estudiar a fondo la situación antes de plantear soluciones. De esta forma, con una buena planificación, una explicación y una ejecución con criterio, encajaron con la forma en la que yo buscaba un centro en el que hacerme implantología avanzada.

Lo que vendrá: menos improvisación, más previsión

Las tendencias que estamos viviendo ahora no son moda pasajera; buscan definir todo más antes de que se entre en quirófano y no dejar nada a la improvisación. La tecnología que se busca desea ser cada vez más útil, funcionando cuando mejoran los tiempos, la precisión y la experiencia por parte del paciente.

Esto, para los que precisan recuperar dientes, hace que las intervenciones sean menos traumáticas, unas sonrisas mucho más naturales y los tratamientos estarán mejor pensados.

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