¿Por qué no es aconsejable abusar de los antibióticos?

El 18 de noviembre se celebra el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos. Estos medicamentos combaten las infecciones bacterianas, pero no es aconsejable abusar de ellos.

España es uno de los países desarrollados con mayor consumo de estos medicamentos. El término antibiótico significa «contra la vida», es decir, contra los microbios.

La doctora Aurora Garre explica que «los antibióticos son un tipo de medicamento con el que se combaten las infecciones causadas por bacterias, destruyéndolas o impidiendo su crecimiento.

Tras la aparición del primer antibiótico, la penicilina, descubierta por Alexander Fleming en 1928, estos fármacos revolucionaron la atención médica el siglo pasado y redujeron de manera drástica la mortalidad causada por enfermedades infecciosas».

Los antibióticos se utilizan para tratar infecciones causadas por bacterias, como las infecciones respiratorias, los catarros o los casos de faringitis. La experta señala que si consumes antibióticos sin necesitarlos te sometes a riesgos innecesarios, como reacciones alérgicas o alteraciones en la flora intestinal.

«De hecho, en la actualidad estos medicamentos están perdiendo eficacia porque las bacterias se están volviendo resistentes a ellos, haciéndose insensibles a su efecto. Este proceso puede ocurrir de manera natural, pero el consumo excesivo e inadecuado de antibióticos acelera la aparición y propagación de cepas de bacterias resistentes», afirma la doctora.

Es importante consumir antibióticos de manera responsable y adecuada. «Sólo debemos tomarlos cuando el médico nos lo indique, que será para tratar las infecciones bacterianas. En definitiva, el antibiótico no baja la fiebre, no reduce la tos, ni la mucosidad, ni los estornudos, y no ayuda a recuperarse de una infección causada por virus, ni tampoco impide que los virus se diseminen a otras personas», añade Garre.

Estos medicamentos conllevan efectos secundarios, sobre todo, en el caso de bebés. Numerosos estudios han comprobado que el uso de antibióticos imposibilita un crecimiento normal de la flora intestinal en los neonatos.

«Las resistencias bacterianas a antibióticos constituyen un problema global que afecta tanto a los países desarrollados como a los que están en vías de desarrollo. Se ha estimado que para el año 2050 el número de personas que morirá cada año por infeccionas causadas por bacterias multirresistentes excederá al número de personas que muere actualmente por cáncer cada año», informa la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Los expertos explican que la mayoría de los pacientes que acuden a un médico por un resfriado, dolor de garganta, tos y gripe espera la prescripción de un antibiótico.

Cuando tomamos antibióticos estamos matando las bacterias patógenas, pero también nuestras propias bacterias beneficiosas.

El dolor de garganta suele producirse por una faringoamigdalitis, pero si no hay placas bacterianas el paciente no puede tomar antibióticos.

Los pacientes no deberían presionar al médico para que le prescriba un antibiótico.
Estos medicamentos están presentes en diversas formas farmacéuticas.

Las más utilizadas son en sobres, jarabes o comprimidos, pero también hay cremas, colirios, gotas para los oídos…

Todos ellos requieren receta médica para su dispensación en farmacia. Si estás siguiendo un tratamiento con antibióticos debes tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

-Seguir las indicaciones de su médico.

-Si notas algún efecto adverso debes informar al médico y hacer la notificación a través del sistema de farmacovigilancia de la Agencia Española de medicamentos y Productos Farmacéuticos (AEMPS).

-Es aconsejable completar el tratamiento prescrito.

– No guardes los antibióticos en un botiquín para otra ocasión, lo mejor es depositarlos en el punto SIGRE de recogida de la farmacia.

¿Por qué son importantes?

Los antibióticos son muy importantes porque a principios de 1900, el 90% de los niños que se contagiaban con meningitis bacteriana fallecían. Incluso, las infecciones de la garganta eran a veces una enfermedad mortal.

¿Quieres trabajar en la industria farmacéutica?

Si tienes dudas sobre este medicamento puedes consultar al farmacéutico o auxiliar. Muchos jóvenes deciden trabajar en la industria farmacéutica, porque es un empleo estable.

Los profesionales de Pharmavolution explican que casi el 95 % de las personas tituladas en Farmacia consiguen trabajar en la industria farmacéutica tres años después de haber acabado sus estudios.

Las personas tituladas en Farmacia también pueden trabajar en la docencia, en la investigación o en la industria química de producción de medicamentos.

Otra de las ventajas es que este sector apuesta por la igualdad, porque más del 53% de las personas que trabajan en la industria farmacéutica son mujeres.

La Federación Europea de la Industria Farmacéutica (Efpia) informa que la industria farmacéutica innovadora invierte en Europa 41.500 millones de euros para la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos.

Gracias a los avances de la investigación biomédica se ha reducido la mortalidad en enfermedades como el VIH, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares o algunos tipos de cáncer.

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