¿Qué es una impresora 3D?

Seguro que lo has visto en muchos telediarios o incluso en alguna reunión de amigos sale a relucir. El futuro se llama impresora 3D. ¿Pero qué es? ¿Para qué sirve? Voy a ver si puedo contarte un poco de qué va el asunto.

Una impresora de 3D es una máquina capaz de realizar réplicas de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un diseño hecho por ordenador, descargado de internet o recogido a partir de un escáner 3D.  Surgen con la idea de convertir archivos de 2D en prototipos reales o 3D. Comúnmente se ha utilizado en la prefabricación de piezas o componentes, en sectores como la arquitectura y el diseño industrial. En la actualidad se está extendiendo su uso en la fabricación de prótesis médicas, ya que la impresión 3D permite adaptar cada pieza fabricada a las características exactas de cada paciente.

¿Pero realmente dónde se puede utilizar?

Son muchos campos los que ya han optado por esta modalidad.  La medicina es uno de los más avanzados como se demostró en el SaludOnMe. En Estados Unidos, se hizo el primer medicamento que puede ser producido por impresión 3D. El medicamento se llama Spritam y se utiliza para el tratamiento de la epilepsia. La impresión 3D de medicamentos puede permitir a los médicos recetar dosis más precisas, ajustadas a las necesidades de cada paciente.

Existen impresoras que son capaces de crear guías quirúrgicas y modelos dentales. Las guías quirúrgicas se usan para que el dentista sepa exactamente dónde debe colocar un implante. Pero lo que es más sorprendente es que ya se han realizado implantes de prótesis más allá de la odontología. Es el caso de un estudiante de secundaria de Colorado, que ha creado una prótesis robótica con una impresión 3D.

Además, mucha gente sufre accidentes que le provocan heridas tan graves que necesitan una reconstrucción de algunas partes del cuerpo. Existen dos casos: que necesiten coger piel de una parte del cuerpo y colocarla en la lesión, cosa muy dolorosa, o que necesiten reconstruir algún hueso. En ambos casos las impresoras en tres dimensiones pueden ayudarnos. En las impresoras 3D usadas para crear órganos se usan células vivas como material para imprimir. A partir de éstas es posible generar un órgano para implantárselo a una persona. Es uno de los objetivos más esperados, ya que hay enormes colas de espera para que las personas que necesitan un órgano lo reciban, y a diario mueren varias de ellas debido a la espera demasiado larga.

En el sector del automóvil, Ford lleva desde finales de los años 80 utilizando esta tecnología en el diseño de sus vehículos, concretamente en la fase de diseño de prototipos, ya que es una forma rápida y efectiva de disponer de los componentes físicamente antes de su producción final. Incluso ahora dicen que el 3D llegará pronto a las cocinas.

La verdad es que yo estoy acostumbrado a manejar mi impresora, una que me compré en Informática Msiete, que me saca mis publicaciones, las fotos de mis mejores recuerdos o incluso hace tarjetas de visita, pero nunca pude llegar a pensar que una impresora haría todas estas cosas.

Miedos

Bien es cierto que incluso llegó a tener miedo de hasta dónde podemos seguir imprimiendo cosas. ¿Te imaginas una persona como tú en 3D? Además un estudio reciente indica que el uso continuado de este tipo de dispositivos puede provocar enfermedades respiratorias y de otro tipo al inhalar los productos químicos evaporados durante la impresión.

¿Qué te parece? ¿Crees que la impresión 3D llega para hacernos la vida más fácil o complicarla?