Lagrimeo y epifora, dos sintomatologías muy comunes

El lagrimeo ocular es una de las sintomatologías que provocan más consultas oftalmológicas anualmente, y consiste en una producción excesiva de lágrimas. El lagrimeo tiende a confundirse con la epifora, o acumulación de lágrimas que si bien se producen en cantidad normal, no pueden eliminarse completamente. Pero, se suele hablar de lagrimeo para referirse a cualquiera de las dos.

El lagrimeo es más común en mujeres y en personas mayores de 60 años y las causas pueden ser diversas:

El lagrimeo puede ser motivado por un exceso de lágrimas, que debido a una hiperestimulación, se produce una irritación de la córnea, lo que provoca la consecuente segregación de lágrimas. Esto puede estar motivado por sequedad ocular, conjuntivitis o causas ambientales.

También lo puede provocar un fallo en el mecanismo del lagrimal, síntoma de la veje o tras haber sufrido una parálisis facial. El roce también podría provocar el fallo en el drenaje.

Otra de las causas podría ser una obstrucción, ya sea esta congénita, o bien debida a una infección, traumatismo, neoplasia…

El lagrimeo y la epifora son dos síntomas que si bien no entrañan gravedad, sí son muy molestos, y en ese caso lo mejor es una operación. Mi abuela tenía lagrimeo y lo pasaba fatal, entonces acudió a la clínica de la doctora Cecilia Rodríguez, médica oftalmóloga y cirujana oculoplástica, especialista en cirugía estética de ojos en Tenerife y Las Palmas, así como de cirugía reconstructiva de párpados, vías lagrimales y órbita, que completó la especialidad de Oftalmología en el Hospital Nacional de Clínicas, Universidad Nacional de Buenos Aires, Argentina (2006). Su trayectoria académica y profesional es brillante, incluso realizó en este mismo hospital el Fellowship de Cirugía Oculoplástica, Órbita y Vías Lagrimales (2007) a cargo del prestigioso Profesor Dr. Daniel Weil. El resultado no podría haber sido mejor.

Las causas y el tratamiento

  1. Aumento en la producción lagrimal o sequedad lagrimal

En este caso la glándula pineal produce lágrimas, pero con algunas enfermedades o con la llegada de la menopausia o al llegar a determinada edad, se puede dar un déficit de producción de lágrimas, lo que desencadena la sequedad, a la que el lagrimal hace frente produciendo más lágrimas y así conseguir humedecer el ojo.

Esto también puede ocurrir tras la práctica de ciertas actividades cotidianas como leer, usar el ordenador, conducir o ver la tv, ya que en estos casos, se tiende a parpadear menos.

Los días fríos, con viento o muy soleados también provoca un aumento de la secreción lagrimal

El tratamiento consistiría  en emplear lágrimas artificiales y en impedir la evacuación de la lágrima, y así evitar que la poca que se produce, se escape rápidamente.

  1. Obstrucción de la vía lagrimal

Se produce por una obstrucción en alguno de los puntos que conectan los conductos oculares que desembocan en la nariz, y suele ser debida a un traumatismo, un tumor, inflamaciones, la edad avanzada o bien puede ser producida por el consumo de ciertos fármacos.

Así, las lágrimas se acumulan y terminan por caer a borbotones

El tratamiento varía en función de la gravedad de los síntomas. En algunos casos se requiere cirugía conocida con el nombre de Dacriocistorrinostomía (DCR), una técnica por medio de la cual, se abre un nuevo canal a través del cual puedan acceder las lágrimas y llegar a su destino, la nariz. Es muy sencilla y no reviste excesivas molestias, aunque durante los 45 días posteriores a la intervención se deberá llevar un tubo de silicona dentro del nuevo canal, hasta que cicatrice completamente.

Los casos de esto tras esta cirugía suelen ser casi totales, el 90% de los casos han sido tratados con éxito

Algunas veces esta obstrucción tiene lugar en la parte superior de la vía, y entonces, además de realizar una DCR, se introducirá un Tubo Jones, para facilitar el drenaje desde el lagrimal hasta la nariz.

Así que no lo dudes, si crees que presentas algún tipo de afección ocular, consulta a tu oftalmólogo u oftalmóloga y no lo dejes pasar. Cuanto más rápido sea el diagnóstico más fácil será la solución. Porque tu seguridad y la de los tuy@s es lo primero, cuídate, cuídalos.