La biotecnología aplicada al deporte

En un mundo en el que una de las mayores enfermedades que existen en los países desarrollados es la obesidad, merece la pena plantearnos una pregunta, ¿cómo llegamos a este punto? Pues bien, la manera en la que la sociedad ha avanzado, ha generado más estrés en las personas debido a los trabajos, lo que ha supuesto tener menos tiempo para cocinar, rompiendo con la dieta saludable que se debe llevar.

Por suerte, en los últimos años, se está formentando enormemente una cultura del deporte, que apuesta por crear actividades de portivas para gente de todas las edades, así como generar concienciación sobre las dietas saludables que se deben de llevar. El objetivo de esta nueva cultura es crear un estilo de vida saludable con hábitos saludables.

Esto no se aplica tanto a los deportistas de élite, que compiten a gran nivel. Estos deportistas cuidan de todos los detalles, incluso de las pistas en las que corren, que deben de ser de compuestos especiales. Estas pistas son instaladas por empresas como Niberma , una empresa de Murcia especialista en la instalación, fabricación y comercialización de pavimentos y revestimientos a nivel nacional.

Estos superdeportistas han ido un paso más allá y han buscado ayuda en la ciencia para mejorar sus marcas. Aquí es fundamental el conocimiento del cuerpo, y la biotecnología es una llave que permite obtener acceso a los datos ocultos de nuestro organismo, para potenciarlo con las sustancias necesarias.

Cómo puede ayudar la biotecnología a mejorar

La biotecnología es una rama bastante novedosa, pero al mismo tiempo muy clásica, de la biología y sus disciplinas. Tiene sus fundamentos en la tecnología que estudia y aprovecha los mecanismos e interacciones biológicas de los seres vivos, en especial los microorganismos. Debido a su especial situación, la biotecnología permite obtener resultados que parecerían de auténtica ciencia ficción.

Algunas de sus aplicaciones nos hacen la vida más fácil, mientras que otras son solo proposiciones de futuro. Para los que no la conozcan, según el Convenio sobre Diversidad Biológica de 1992, la biotecnología se define como “toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos”.

El uso de hormonas tales como la GH humana permiten incrementar el crecimiento óseo y corporal, así como potenciar el metabolismo. Desde la aparición de la rHGH, una hormona homóloga a la GH natural pero creada en el laboratorio por la tecnología, el mundo no ha sido el mismo. Porque desde entonces las patologías asociadas a desajustes del crecimiento se han reducido enormemente. Una sobredosis de GH a lo largo de la vida puede provocar gigantismo, entre otras cosas más desagradables como diabetes, problemas cardíacos, etc.

La EPO y los CERA, por su parte, son compuestos totalmente prohibidos en el mundo del deporte. ¿Por qué? Por que son sustancias que estimulan la creación de eritrocitos en la sangre, fáciles de administrar y de producir. ¿Gracias a quién? Por supuesto, a la biotecnología El aumento de sangre es capaz de producir un mayor rendimiento fisiológico en deportistas, alcanzando límites insospechados.

Algunos deportistas de élite, de hecho, tienen una mayor de producción de EPO humana, la cual puede ser simulada con la administración externa. Por otro lado, la insulina también está prohibida ya que permite aprovechar mejor el metabolismo de los azúcares, obteniendo aún más energía a corto plazo. Por supuesto, y de nuevo, no fue hasta que la biotecnología dio con las herramientas adecuadas para producir insulina barata que esta hormona se volvió en un peligro para el deporte.